Archivos para enero, 2010

Obstinado padecer sin intercadencia de alivio


Colora abril el campo que mancilla

agudo yelo y nieve desatada

de nube oscura y yerta, y bien pintada,

ya la selva lozana en torno brilla.

Los términos descubre de la orilla,

corriente, con el sol desenojada;

y la voz del arroyo, articulada

en guijas, llama l’aura a competilla.

Las últimas ausencias del invierno

anciana seña son de las montañas,

y en el almendro, aviso al mal gobierno.

Sólo no hay primavera en mis entrañas,

que habitadas de Amor arden infierno,

y bosque son de flechas y guadañas.

Francisco de Quevedo: Poesía original

… podéis visitar la web sobre el poeta: pinchad aquí.